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Transporte terrestre en Camboya

Para recorrer Camboya, el transporte más práctico, común y barato, es el terrestre. En la mayoría de trayectos, existen dos opciones, el bus y la minivan. Los precios son similares, pero la opción minivan, normalmente es la más rápida, y es la que hemos elegido en todos nuestros trayectos.

Las carreteras en Camboya, no están en muy buen estado. Y conforme salimos de las zonas más turísticas, peor están, incluso, en algunos tramos, no están ni asfaltadas. Este es uno de los motivos, si le sumamos la lluvia, por el cual, los tiempos estimados de trayecto, nunca se cumplen.

Hay que destacar también, su “curiosa” forma de conducir. Adelantamientos por el mismo carril, por el arcén, conducción en sentido contrario, exceso de velocidad, de pasaje, de equipaje… no pasa nada, aquí todo se soluciona con un buen claxon, y esperar que los demás se aparten.

Siem Reap a Kratie.

Tiempo estimado: 7 horas 30 minutos. Tiempo real: 8 horas 15 minutos. Precio: 18$ por persona. Compañía: Green Kratie.

Contratamos esta compañía a través del alojamiento en Siem Reap (Friendly Angkor Boutique). Habíamos buscado la opción de ir en minivan, por internet y en los diferentes oficinas de transporte que hay por la ciudad. Casi todo lo que vimos fue para ir en bus, no había mucha oferta, pues el trayecto Siem Reap Kratie, no es de los más solicitados. Lo que encontramos, fue similar a lo que nos ofrecieron desde el hotel, así que decidimos hacerlo de este modo, pues no suponía un precio mayor, y nos daba mayor tranquilidad.

La minivan, era relativamente cómoda, también porque habían asientos libres, y nos podíamos estirar sin problema. Tan sólo eramos 6 pasajeros (dos chicas británicas, una mujer camboyana con su hija pequeña, y nosotros dos). En principio anunciaban que había wifi gratuito… pero va a ser que no.

El trayecto, dentro de que eran muchas horas, se nos pasó relativamente bien. Se hicieron dos paradas, una para desayunar y otra para poner gasolina. Se agradece que en un viaje largo puedas parar a estirar las piernas, y comprar algo de comida a los lugareños, para tomar luego.

Las carreteras, sobretodo en la provincia de Kratie, están en mal estado, algunas, sin asfaltar. Nos llovió durante ese tramo precisamente, cosa que evidentemente, alarga el tiempo de trayecto. Imaginaos, monzón en carretera de arena, todo embarrado, y atravesando puentes por encima de ríos que iban subiendo su caudal a causa del diluvio. Toda una experiencia :)

Cruzando puentes por el Mekong en pleno Monzón

Vivimos alguna anécdota curiosa, como que la mujer camboyana no paró de hacer fotos, sin cortarse un pelo, a una de las chicas británicas. Entendimos que no habría visto muchas chicas rubias con ojos claros, pero el book que le hizo no tuvo desperdicio.

Enfriar motor al estilo camboyano

Enfriar motor al estilo camboyano

Kratie a Phnom Penh.

Tiempo estimado: 6 horas. Tiempo real: 8 horas 15 minutos. Precio: 7$ por persona. Compañía: Particular contratado desde el hotel.

Contratamos la minivan en el mismo hotel dónde nos alojábamos (River Dolphin Hotel). Habiamos leido en algún blog, que este trayecto era posible hacerlo en minivan, sin más detalle. El resto de información, era de trayecto en bus, pero no era nuestra opción preferida. Así que, como tampoco disponíamos de mucho tiempo para buscar agencias por Kratie, consultamos al recepcionista, nos confirmó la opción minivan, nos detalló precio y tiempo de trayecto, aceptamos y nos hizo la gestión. Al día siguiente, nos venían a buscar directamente al hotel para ir a Phnom Penh.

A primera vista, la minivan era muy parecida a la de Siem Reap, pero poco a poco, fuimos descubriendo que el trayecto, no sería igual.

Después de recogernos en nuestro hotel, fuimos haciendo tour por la ciudad, recogiendo pasajeros. Los números empezaban a no cuadrar, habían más pasajeros que asientos. Pero ese no era el mayor problema, el tema es que cada pasajero nuevo, llevaba más cantidad de “equipaje”. Un generador eléctrico, sacos de arroz, sacos de cañas de bambú, maletas enormes de ropa (seguramente para vender en mercadillos)… A todo esto, el chófer no sabía dónde poner tanta carga, perdimos más de una hora para que pudiera montar semejante tetris, y para asombro nuestro, lo consiguió. Eso sí, la furgoneta no daba a basto.

Cargada hasta los topes, con exceso de pasaje, cada curva era un acto de fe para no volcar. Aquello se movía como una barca, por carreteras sin asfaltar y a una velocidad que el tipo no parecía darse cuenta, que no podía llevar. Pasamos rápidamente del asombro al cabreo. Una de las que parecía controlar el cotarro, dueña de la mitad del equipaje, y la única que hablaba inglés, nos iba regalando botellas de agua y comida, pensaba que así nos calmaría. Le intentamos hacer entender, que con esa carga, y lo rápido que conducía el chófer, era cuestión de tiempo que volcáramos. Por suerte, a la primera parada, después de una hora de trayecto, se bajó un pasajero, en medio de la nada, y se llevó consigo unas cuantas maletas y el generador eléctrico. El peso del equipaje se redujo considerablemente, así como el espacio dentro de esa van gallinera, y empezamos a ir más tranquilos, pues en cada parada, que fueron muchas, se iba bajando gente y consigo su exceso de carga. Además, conforme íbamos saliendo de la provincia de Kratie, las carreteras estaban en mejor estado.

En varias de las muchas paradas que hicimos, no fueron precisamente para que se bajaran pasajeros, o recoger de nuevos, sino para que la mujer, para nosotros, la capo, diera dinero a las personas que en cada parada, estaban esperando. Curioso fue cuando al salir de Kratie, aun con exceso de equipaje y pasajeros, le dio un buen fajo de billetes a los policías que hacían control de carretera.

Phnom Penh a Sihanouk Ville (y viceversa).

Tiempo estimado: 4 horas 30 minutos. Tiempo real: 4 horas 45 minutos. Precio: 11$ por persona. Compañía: Giant Ibis.

Phnom Penh, al ser la capital, está conectada con todos los destinos posibles de Camboya, así pues, nos fue muy fácil encontrar transporte. Entre tan amplia oferta de compañías de buses y minivan, nos decidimos por Giant Ibis. Destacaban su buen precio, cumplimiento de horario, y comodidad en su interior. Grandísimo acierto, de largo, la mejor minivan que cogimos.

Compramos los tickets en la misma oficina que tienen en la terminal de buses de Phnom Penh, al lado del Night Market. Es importante comprar el ticket con un día de antelación, para poder escoger horario y evitar sorpresas de última hora, pues hay bastante demanda.

minivan Giant Ibis

Minivan Giant Ibis

Cuando subimos, no nos lo podiamos ni creer, después de la experiencia de la van de Kratie, eso era un lujo. Espaciosa, wifi gratuito, enchufe para recargar el móvil, desayuno incluido… y además, una sóla parada, a medio camino, para estirar las piernas. El trayecto se alargó un poco, por la salida de Phnom Penh, pues coincide con el camino para ir al aeropuerto, y en hora punta, había un tráfico considerable. Aún así, llegamos más o menos a la hora prevista a nuestro destino.

Para la vuelta, de Sihanouk Ville a Phnom Penh, compramos los tickets, de la misma compañía Giant Ibis, en una agencia dónde solíamos cambiar dinero. Mismo precio, misma van, mismo tiempo de trayecto. Todo correcto.

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