destacada_batucaves

Kuala Lumpur. La exótica capital de Malasia

Kuala Lumpur, la capital de Malasia, es una ciudad que te llama la atención enseguida, por sus rascacielos, sus barrios étnicos y sobretodo, por su diversidad religiosa y cultural. La religión mayoritaria es la musulmana, pero conviven en cierta armonía con el budismo, confucionismo e hinduismo. No es de extrañar, que sus lugares de interés puedan ir de una mezquita a unas cuevas hindús, o que podamos encontrar uno de los mayores templos chinos de Malasia, dónde se practica el taoísmo, confucionismo y budismo. Otro aspecto muy a destacar, es la amabilidad de su gente. En varios momentos en nuestra estancia en KL, vivimos esa amabilidad muy de cerca.

Llegamos a la capital malaya tras 17 horas de vuelo, con escala en Doha. La sensación al llegar, es la de siempre que pisamos el sudeste asiático. Calor y humedad, mucha humedad. El aeropuerto internacional de Kuala Lumpur (KLIA), está situado a varios km de la capital. Hay varias opciones de transporte para llegar al centro, pero la mejor, y la que escogimos, es el tren express KL Sentral. Cuesta 55 ringits por persona. Sale cada 15 minutos y te deja en el centro de KL en un trayecto de alrededor 28 minutos. No es la opción más económica, pero si la más rápida. Hay que tener en cuenta, el excesivo tráfico que puedes encontrarte para llegar al centro de la ciudad.

Nos alojamos en Seri Pacific Hotel. Hotel relativamente cerca del centro, y muy buen comunicado para ir a las Cuevas de Batu, una de las principales atracciones y motivos para visitar Kuala Lumpur. Habitación amplia y cómoda, buen restaurante y piscina. Ideal para la “descompresión” de un vuelo largo.

Después de un buen descanso en el hotel, nos disponemos a recorrer la ciudad. Empezamos la ruta por KLCC (Kuala Lumpur City Centre), la zona financiera de la ciudad, llena de rascacielos y dónde se encuentra el edificio más característico, el emblema de la ciudad, las famosas Torres Petronas. Sus 451,90 metros de altura, hicieron de este edificio, el rascacielos más alto del mundo hasta 2003.

Nosotros en las torres petronas

Por fin llegamos a Kuala Lumpur!
Selva y rascacielos

Selva y rascacielos en la capital malaya
Torres Petronas

Torres Petronas
Torres Petronas

Torres Menara KL

En el mismo corazón de KL, y al lado del bullicioso KLCC, nos encontramos con Bukit Nanas Forest Reserve, un pulmón verde de más de 10 hectáreas, con una gran variedad de flora y fauna de la selva tropical autóctona. Y en la cima de esta reserva, nos encontramos con otro icono de la ciudad, la famosa Torre Menara Kuala Lumpur, el edificio más alto de la ciudad, hasta que se construyeron las torres gemelas. En ese momento, decidimos pararnos a tomar unas tiger beer, disfrutando el atardecer observando el marcado contraste y convivencia en un mismo espacio entre rascacielos y selva, en pleno centro de la ciudad. En junio, en KL oscurece pronto, así que aprovechamos para tirar unas cuantas fotos nocturnas a las Torres Petronas, esta vez iluminadas y sobresaliendo en el cielo de Kuala Lumpur. Acabamos el día callejeando por Chinatown y degustando cocina tradicional en los múltiples puestos de comida callejera… como nos gusta esto de Asia!

Torres Petronas de noche

Torres Petronas de noche
Torres Petronas

Entrada a Chinatown

En nuestro segundo día en KL, madrugamos para visitar las famosas Cuevas de Batu, una de las tantas razones por las que vale la pena visitar esta ciudad. Nos dirigimos hasta Putra Train Station, a escasos 5 minutos andando desde el hotel, para coger luego el Kmuter Train. El trayecto hasta las cuevas es de alrededor 17 minutos. Durante el trayecto, conocimos a Pablo, un simpático viajero chileno. También se dirigía a visitar las cuevas y decidimos compartir la experiencia juntos.

Las Cuevas de Batu son un complejo de varias cuevas naturales, siendo la principal una gran cavidad llamada Cueva del Templo, de más de 400 millones de años de antigüedad, en el corazón de una colina cerca del rio Batu, del cual toman su nombre, y son un santuario hindú, dedicado a Murugan, hijo de Shiva y Parvati. La entrada es gratuita (a excepción de la Dark Cave y la Villa Cave), y el horario de visita es de 7h a 19h todos los días de la semana.

Cuevas de Batu

El Dios Murugan custodiando las Cuevas de Batu
EscalerasCuevas de Batu

242 escalones hasta la cueva principal

Empezamos el recorrido por la cueva principal, a 100 metros de altura, 272 escalones tallados en la roca para lograr el ascenso. Custodia la entrada una enorme estatua dorada de 42,7m, del dios Murugan, representado con una lanza que, según cuenta la leyenda, posee poderes para matar demonios y que también simboliza la iluminación y el conocimiento. Es una imagen que por muchas veces vista en fotos y documentales, no deja de impresionarte. Subiendo las escaleras, empezamos a conocer a los auténticos habitantes de esta colina, simpáticos monos acostumbrados a los lugareños y al turista. Dentro de la cueva hay pequeños santuarios dónde se realizan oraciones y ofrendas. La luz entra por los diferentes orificios en la roca, mezclándose con el humo del incienso y los cantos religiosos, dando una sensación única de misticismo.

Cuevas de Batu

Cueva principal del templo
Escalera sCuevas de Batu

Cánticos y oraciones hindús
Mono bebiendo leche

Simpático mono desayunando

Seguimos recorriendo el templo por las diferentes cuevas. Cerca de la entrada al recinto, encontramos una estatua gigante de color verde de un toro de 5 patas, un animal mítico para la religión hindú. Siguiendo el camino, llegamos a la cueva Ramayana, cuyos decorados de las paredes de su interior cuentan la historia de Rama, una deidad hindú que representa al hombre perfecto. En el acceso a esta cueva, encontramos un pequeño templo y una estatua de un mono, que representa a Hanuman, compañero de Rama.

estatuas y relieves hindus

Estatúas y relieves hindús
monos Cuevas de Batu

Madre y bebe mono en las cuevas
Escalera sCuevas de Batu

Entrada a Cueva Ramayana
Rama reclinado

Rama reclinado
Cuevas de Batu

Pasaje de la vida de Rama
Mono hanuman

Estatua de Hanuman

Después de la visita a las cuevas, nos sentamos un rato para seguir charlando con nuestro nuevo amigo Pablo, tomando un refresco, pues la calor y humedad apretan. Nos alegramos de haber madrugado, pues vemos como el sol empieza a caer fuerte y el número de visitantes empieza a ser multitudinario. De vuelta a la ciudad, nos dirigimos a Bukit Bintang, zona comercial por excelencia de la capital malaya. Bazares, grandes almacenes, bares y comida callejera, un buen lugar para hacer un pit-stop entre tanto templo 😉

Bukit Bintang

Barrio comercial Bukit Bintang
bukit bintang puestos callejeros

Comida callejera en Petalling

Por la tarde nos dirigimos a Thean Hou Temple, el templo chino budista más grande del sudeste asiático. La llegada al templo no es fácil en transporte público, y esto nos llevo a vivir una buena experiencia. Fuimos en tren hasta la estación KL Sentral, y de ahí, teníamos pensado ir andando hasta el templo, pero al preguntar, a la salida de la estación, vimos que era un error, pues el acceso a pie no era muy recomendable, cruzaban varias autopistas y además, el templo está en lo alto de una colina.

Pensamos en coger un taxi, pero, amablemente, la chica a la cual habíamos preguntado, nos dijo que no, que siendo turistas, seguro nos cobraban mucho. Sacó su móvil y a través de una app llamada Grab, algo parecido a Uber, nos buscó un chófer para que nos llevara. Nos mostró el precio que nos tenía que cobrar, 5 ringits, pero no tranquila con esto, se quedó con nosotros hasta que llegó el transporte, habló con él para que no nos cobrara de más, y nos compartió su wifi para poder descargarnos la app y tener controlado quién era el conductor y para otros trayectos. Tanta amabilidad nos pareció increíble, en Barcelona, la gran mayoría hubiéramos pasado de largo o habríamos dado unas breves explicaciones.

Con la bonita sensación de la hospitalidad que acabábamos de recibir, llegamos en escasos 5 minutos a Thean Hou Temple. La entrada es gratuita y la visita se realiza, relajadamente, en apenas 30 minutos, dónde puedes disfrutar, tanto de la belleza del templo (estatuas, relieves, jardines, …) como de su entorno y sus magníficas vistas de la ciudad. Una bonita forma de disfrutar tranquilamente el atardecer, y de empezar a poner fin a nuestra estancia en Kuala Lumpur. Al día siguiente hay que volver a madrugar, nos espera nuestro siguiente destino, Camboya.

Entrada a Thean Hou Temple

Entrada a Thean Hou Temple
arte chino

Relieves y arte chino
incienso

Incienso y meditación
Thean Hou Temple vistas

Templo y KL de fondo
Jardín Thean Hou Temple

Jardín en Thean Hou Temple

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial